Las vicisitudes de la vida, el día a día, el trabajo, los compromisos y un sinfín de felicidades y adversidades nos separan de los amigos, aunque no lo queramos.
Después de un tiempo, quizás demasiado largo, he vuelto a visitar a una amiga muy especial: Dominica Contreras López de Ayala y, creedme, el tiempo no ha cambiado la conexión y el grande entendimiento que existe entre las dos.
Pasamos una mañana de charla amena y abundante; poniéndonos al día de muchas cosas e intercambiando libros. Ella recibió un ejemplar de La bruja de San Mamés y yo recibí su último libro: Misterio del acueducto de Segovia. Vicisitudes y datación.
En este libro Dominica logra datar el acueducto en la época del emperador Vespasiano, es decir, antes de lo que se creía. La teoría más extendida es la de que fue construido durante el mandato de Trajano, pero la escritora basándose en excavaciones realizadas, leyendo inscripciones y las marcas de la desaparecida cartela del monumento y analizando el estilo arquitectónico de esta maravilla de la ingeniería de la Edad Antigua, consigue lo que podría considerarse un hito en la Historia del Arte Romano de España.
Exponer una teoría de estas magnitudes es de una mujer valiente, y Dominica lo es de sobra. Os recomiendo su lectura.
Las dos coincidimos en obsesionarnos con ciertos episodios de la historia; ella lleva 34 años siguiendo la pista de la construcción del acueducto y yo llevo alrededor de unos 12 tras la pista de los orígenes de su familia y la del linaje de los González de Contreras y, es que resulta que la marquesa de Lozoya, Dominica, es la sucesora en la actualidad de Fernán Sassa González de Contreras, nuestro querido Sassa y amigo de Hildegarda en la novela… a mí esto me resulta impresionante.
No creo que exista un linaje en España que permanezca vivo desde el siglo de su fundación, el siglo X, como lo es el de Fernán Sassa González de Contreras … sería imposible hablar de los enlaces de su familia a lo largo de mil años… quizás cuando revise Las voces de los que nunca han existido, y la vuelva a publicar, podáis saber algo más de este linaje de tan rancio abolengo.
Gracias Dominica. He pasado una mañana maravillosa. Gracias por tu apoyo… Nos vemos pronto.

