Varios han sido mis viajes a Asturias, antes y después del confinamiento. En todos ellos perseguía la inspiración. Buscaba ideas que me sirvieran para escribir y describir los personajes de La bruja de San Mamés. En mi prolífera imaginación los veía caminar, hablar, reír. Estaba convencida de que podía ver cómo habían sido sus vidas. Esto de vivir la historia es como el respirar. Siempre estoy en modo escritora. No lo puedo evitar… Las fotos más antiguas las perdí en otros móviles. Ha quedado muy poco. Aun así, he querido mostraros La ruta asturiana de La bruja de San Mamés:

Santa María del Naranco. Oviedo. Año 842. Mandada a construir por Ramiro I de Asturias. Al estilo de sus construcciones se le conoce como ramirense. Su tataranieto fue Ramiro II de León. A ambos, el primero en la batalla de Clavijo año 844 y el segundo en la de Simancas año 939, se les apareció bajado de los cielos y a lomos de un caballo el apóstol Santiago. Ramiro II le habla en la novela a Fernán González de su tatarabuelo Ramiro I.

San Miguel de Lillo. Ubicada a 100 metros de la anterior. Mandada a edificar por Ramiro I de Asturias. En este lugar me imaginaba a Ordoño II de León, bisnieto del anterior, corriendo de niño por sus verdes prados mientras su madre, la reina Jimena, le sonreía cariñosa.
Catedral de Oviedo. Reconstruida por Alfonso II el Casto (760-842). Hildegarda y Bassam Badi mantienen en la novela una interesante conversación sobre la aparición del sepulcro de Santiago Apóstol en el reinado de este rey.
Cámara Santa. Cruz de la Victoria. Donada en el año 908 por Alfonso III de Asturias el Magno. Fue la cruz que portó Pelayo en la batalla de Covadonga (año 722). Realizada la prueba del carbono 14 se determinó que el árbol con el que se elaboró la cruz fue talado en el siglo X, nunca en el siglo VIII, por tanto, la cruz no es de la época de Pelayo.

Cámara Santa. Caja de Ágatas. Donada en el año 910 por Fruela II de Asturias y su primera mujer Nunilo. La corona de la reina Urraca que describo en la novela, segunda esposa de Fruela II, está inspirada en esta caja, haciéndole un pequeño guiño al rey Fruela llamado injustamente el Leproso.
Continuará…
