Ha sido todo un lujo comenzar el año visitando lugares que me sirvieron de inspiración a la hora de escribir La bruja de San Mamés. Esta vez lo he hecho con calma, practicando la contemplación y con la satisfacción del deber cumplido.

iglesia de San Cosme y San Damián. Covarrubias

Inicié la ruta por tierras burgalesas, en Covarrubias, en la iglesia de San Cosme y San Damián, que tuvo la dignidad de colegiata y, en la que se encuentran los sarcófagos del conde Fernán González; un sepulcro del siglo V y el de su esposa Sancha de Navarra; un sepulcro hispanorromano del siglo IV, que fueron trasladados allí el 14 de febrero del año 1841 desde el monasterio de San Pedro de Arlanza. En Covarrubias tuvo al parecer Muniadona de Lara, madre de Fernán González, un pequeño alcázar donde se sucedieron hechos importantes en la época del buen conde, siendo García Fernandez, hijo de este último, uno de los mayores benefactores de la localidad.

Monasterio de San Pedro de Arlanza

Continué la visita por el monasterio de San Pedro de Arlanza que es otro de los lugares imprescindibles para comprender a Fernán González y el nacimiento del inquebrantable sentimiento castellano. Este monasterio está considerado como la cuna de Castilla.

Estatua de Fernán Sassa González de Contreras. Contreras

Culminé la visita en Contreras, el pueblo del que toma apellido el sobrino de Fernán González, Fernán Sassa González de Contreras, nuestro querido Sassa en la novela. En frente de su iglesia hay una estatua en honor de este héroe que fundó su linaje en Segovia.

Es increíble visitar lugares con tanta historia, lugares verdaderos, que aún existen y que son fundamentales para entender lo que hoy somos… Es una forma de viajar por el tiempo, de conocer las tierras en la que vivieron personajes de La bruja de San Mamés, de caminar por los mismos sitios que pisaron sus protagonistas… ¡¡¡A mí me parece una pasada!!!

¡Vive la historia!

¡Vive La bruja de San Mamés!